por las galerías // 2020

Por las galerías Atlas de galerías y espacios autogestionados en Bogotá, 1940-2018. (ISBN 978-958-5595-27-9) Colombia.

proyecto de investigación realizado con Natalia Gutiérrez y Jose Ruíz.

Por las galerías era el título de la columna semanal del periodista Jorge Moreno Clavijo, todos los domingos —entre 1970 y 1987—, en la sección “Lecturas Dominicales” del periódico El Tiempo. En esta columna, Moreno hacía un comentario general sobre una o varias exposiciones de arte inauguradas durante el último mes en galerías, museos, instituciones culturales y otros espacios afines en Bogotá. Por las galerías también fue el nombre de una sección cultural en la Revista Diners. Este proyecto se apropia de este título y plantea un recorrido histórico “por las galerías” y los espacios autogestionados en Bogotá desde 1940 hasta 2018.

El 18 de mayo de 1940 se inaugura la primera galería de arte en Bogotá con fines comerciales, en un local ubicado en la carrera Séptima frente al famoso edificio republicano del terraza Pasteur. Fue una iniciativa del inmigrante polaco Juan Friede junto al artista Ignacio Gómez Jaramillo. Lamuestra inaugural de laprimeragaleríade arte en Bogotá se tituló Primeraexposición colectiva de artistas colombianos e incluyó dibujos, pinturas y esculturas de 24 artistas nacionales entre los que se encontraban Ignacio Gómez Jaramillo, Pedro Nel Gómez, Dolcey Vergara, Carlos Correa, Salas Vega, Eladio Vélez, Hena Rodríguez, Luis B. Ramos, Gonzalo Ariza, Ramón Barba y Josefina de Barba.

Seis años después del cierre de la Galería de Arte, en 1942, los comerciantes Álvaro y Alfonso Rubio fundaron Galerías de Arte S. A.en un local sobre la avenida Jiménez. En 1951 cerraron por dificultades económicas y el local lo adquirió el fotógrafo Leo Matiz para establecer allí Galerías de Arte y Foto Estudios Leo Matiz. Un año antes también se estableció, en los sótanos de la avenida Jiménez, Galerías Centrales de Arte, dirigidas por Casimiro Eiger. Estos cuatro espacios con nombres homónimos, ubicados entre la avenida Jiménez y la Biblioteca Nacional, son los cuatros espacios pioneros en la comercialización, exhibición y divulgación del arte en Bogotá.

Este proyecto comienza con la organización del archivo físico de invitaciones a exposiciones y recortes de prensa de galerías comerciales y espacios independientes que la artista Beatriz González recopila desde 1952. A este archivo personal se sumaron otros archivos privados y públicos que han ido configurando un corpus de documentos sobre galerías, espacios autogestionados y otros espacios de exhibición en Bogotá. La investigación comprende también la revisión del archivo de Karl Buchholz en el Zentralarchiv der Staatliche Museen zu Berlin; el archivo de Juan Friede, custodiado por el Archivo General de la Nación; la colección de carteles, folletos y hojas de la Biblioteca Nacional; el archivo digital del periódico El Tiempo; las revistas Espiral, Plástica, Eco, Diners, ArtNexus, Fotografía Contemporánea, Diarte y Arteria, los pantallazos de redes sociales y las páginas web, entre otros archivos personales.

Por las galerías. Atlas de galerías y espacios autogestionados en Bogotá, 1940-2018 está dividido en tres segmentos: “Páginas grises: ensayar y especular”, “Páginas rosas: conversar y anotar” y “Páginas amarillas: rastrear y compilar”.

“Páginas grises” reúne un conjunto de ensayos que abordan transversalmente el archivo. Planteamos ocho ejes que no pretenden constituir la única mirada sobre los documentos recopilados, la historia de las galerías y los espacios autogestionados en Bogotá, sino ser un punto de partida para futuras investigaciones.

El primer ensayo, titulado “El término ‘galería’”,revisa las ambigüedades y los significados de la palabra ‘galería’ con el objetivo de rastrear y complejizar sus usos. El segundo texto, “Galerías que hacen publicaciones y publicaciones que hacen galerías”, es una revisión zigzagueante de revistas, directorios y periódicos producidos por galerías, instituciones e iniciativas particulares. Sin el engranaje entre las galerías que producen publicaciones sobre sus actividades y la prensa que las divulga, este proyecto no hubiera sido posible. El tercer texto, “Circuitos del arte”, identifica sectores en la ciudad que se han establecido como “zonas para el arte” por la agrupación de galerías y espacios autogestionados. El cuarto texto, “Notas a ciegas sobre la categoría ‘arte joven’”,revisa la noción de “arte joven”, repetida en invitaciones, recortes de prensa y discursos fundacionales, y señala su uso recurrente como una plusvalía discursiva. El quinto texto, “Un espacio para la fotografía en las galerías de Bogotá”,rastrea la inclusión de la fotografía en galerías que han validado esta práctica en el circuito artístico. “Otras aulas”, el sexto ensayo, se pregunta por las galerías y los espacios autogestionados como plataformas pedagógicas para la enseñanza de la historia del arte. En el séptimo texto, “La invitación y el coktail, coktel, coctail o coctel; menudencias y barnices”, se hace una selección de invitaciones para bordear la dimensión social del arte. El texto analiza los códigos y las estructuras propias de las invitaciones como objetos, evidenciando su falta de neutralidad. El octavo texto, “Arte y narcotráfico”, aborda el tema tabú de la relación entre el narcotráfico y la comercialización de arte en las galerías de Bogotá.

La sección “Páginas rosas” consigna, a través de conversaciones, las voces de algunos de los protagonistas que, desde la Academia, las instituciones, las galerías y los espacios autogestionados, han configurado el campo artístico en la ciudad. Estos diálogos amplían la mirada sobre el circuito comercial y expositivo del arte, permitiendo dilatar las posibles reflexiones sobre el rol de los espacios del arte.

Las “Páginas amarillas”constituyen un directorio de galerías y espacios autogestionados, compuesto por fichas individuales. Cada ficha corresponde a un espacio y registra la siguiente información: nombre, dirección, teléfono, fecha de inauguración y cierre, equipo de trabajo, un listado cronológico de exposiciones relevantes, una reseña del espacio y fuentes y bibliografía relacionada con el mismo. Es importante anotar que las reseñas en estas fichas no hacen un análisis de las obras de arte ni de las exposiciones realizadas por las galerías. Aunque incluir información como el teléfono puede parecer un gesto ocioso, apela a señalar el transcurso temporal que aborda el proyecto. Por ejemplo, el teléfono de la primera galería identificada tiene cuatro números, mientras algunos de los espacios rastreados de 2018 no incluyen sus números de teléfono como medio de comunicación principal. Este directorio se encuentra organizado en ocho décadas, comenzando en 1940.

El término ‘galería’ en Colombia se ha usado para designar múltiples espacios de exposición, desde salas en instituciones culturales hasta museos, bibliotecas, fundaciones y teatros. Aunque algunos de estos espacios tuvieron una función comercial, los salones de exposición como la Sociedad Colombiana de Ingenieros, el Club del Comercio, la Sociedad Colombiana de Arquitectos, el Teatro Colón, la Cámara de Comercio de Bogotá, la Galería Santa Fe, al igual que los museos, no han sido incluidos en esta investigación. La decisión de no incluirlos responde al aval institucional que prima sobre sus programas expositivos.

Inicialmente se quiso analizar el papel de la cooperación extranjera en la consolidación del circuito del arte en Bogotá. Por esta razón han sido incluidos otros espacios institucionales como el Centro Colombo Americano y la Alianza Francesa, instituciones que se crearon paralelamente a las primeras galerías en Bogotá y que hoy continúan operando. Es importante anotar que, dada la extensión temporal del proyecto, no está exento de erratas.

El título Por las galerías sugiere también un deambular errante, un paseo que se realiza sin dirección determinada, como por entre las tiendas y los pasajes. Este deambular de un lugar a otro pretende crear un directorio de este tipo de espacios, pero no la historia oficial ni definitiva. El proyecto se asoma a la especulación noticiosa con tintes periodísticos que alude a una mirada crítica. El ánimo del proyecto es aportar a la construcción continua del proceso de mapear, registrar, escanear y analizar esta historia. El archivo compilado será publicado en línea con acceso libre por el Banco de Archivos Digitales de Artes en Colombia (badac) de la Facultad de Artes y Humanidades de la Universidad de los Andes.

La particularidad de Por las galerías radica en que es un trabajo de archivo exhaustivo que recopila material desechable: invitaciones a exposiciones y volantes, recortes de prensa y publicidad pautada en revistas. Lo que no aparece digitalizado en los acervos de la prensa y en las revistas —porque de alguna manera no hace parte del capital intelectual de una publicación— representa, para este proyecto, la piedra angular que lo articula, pues se trata de un material que resulta crucial para acercarse de manera crítica a una historia de la que poco se ha escrito.

C. C., J. R., N. G.

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